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Luis Enrique y el PSG campeón: sin estrellas rutilantes, con una idea colectiva

El Paris Saint Germain logró este sábado en Múnich el título más esperado de su historia: la UEFA Champions League. El equipo dirigido por Luis Enrique aplastó 5-0 al Inter y cerró la temporada de forma histórica, no solo por el resultado, sino también por la manera en que lo consiguió.

Lejos de los tiempos donde las portadas eran ocupadas por fichajes como Neymar, Messi o Mbappé, este PSG alcanzó la cima del fútbol europeo sin depender de una figura excluyente. Lo hizo con un colectivo sólido y comprometido, liderado por un técnico que mantuvo la calma incluso cuando la temporada arrancaba sin su principal estrella.

En diálogo con Movistar, el entrenador español expresó su satisfacción tras la final:

«No sabía cómo íbamos a ganar, era una final e iba a estar apretado. Esta semana hubo mucha tensión, pero me sorprendió la madurez del grupo», afirmó.

Uno de los nombres propios de la noche fue el joven Desiré Dóué, autor de dos goles y una asistencia. Con apenas 19 años, fue elegido mejor jugador del partido. Luis Enrique no escatimó elogios:

“Supimos gestionar el exceso de presión. Mis jugadores están rodeados de excitación constante, con redes sociales y todo el ruido que hay. Pero nos salió todo perfecto. El Inter es un gran equipo”, declaró, y sobre Dóué agregó entre risas: “Es como la generación de Lamine Yamal, para ellos esto es una fiesta. Nosotros estaríamos asustados”.

De Mbappé al equipo: el cambio de paradigma

La temporada tuvo un componente particular: la salida de Kylian Mbappé rumbo al Real Madrid. A diferencia de otras gestiones, Luis Enrique apostó desde el inicio por una estructura colectiva por encima de las individualidades. En su serie documental «No tienes ni p** idea»*, el técnico fue tajante:

“Sin él seremos mejores. No tendremos un jugador que haga 40 o 50 goles, pero los haremos entre todos”.

Incluso recurrió a una figura del deporte estadounidense para motivar al propio Mbappé durante una charla en el ciclo anterior:

“Michael Jordan agarraba a sus compañeros y defendía como un loco. Si tú presionas, tenemos una máquina de equipo. ¡Eso es liderazgo, eso es Jordan!”, le dijo.

La revolución silenciosa de Dembélé

Entre las claves del éxito parisino aparece también el resurgir de Ousmane Dembélé. Con un rol nuevo como falso 9, el exBarcelona alcanzó cifras impresionantes: 33 goles y 14 asistencias en todas las competencias. Su transformación fue vital para este PSG, especialmente desde enero, cuando marcó un hat-trick ante Stuttgart y luego repitió en Ligue 1 frente a Brest.

Luis Enrique se refirió a su rendimiento tras la final:

“Dembélé siempre fue un fenómeno, pero había que tomar decisiones difíciles para que diera ese salto. Es un líder a través del ejemplo. Dime un nueve en Europa que presione como él. El resto solo tiene que seguirlo”.

“Las estrellas están al servicio del equipo”

La ausencia de Mbappé fue inevitable en el diálogo posterior a la consagración. El DT no esquivó el tema:

“Nos hubiera encantado tenerlo, pero aceptamos su decisión. Yo tengo que motivar a los que están y hacerles creer que se puede. Demostramos que tenemos estrellas, pero están al servicio del equipo, no al revés. Y eso no es fácil en el fútbol actual”.

Luis Enrique cerró la temporada con el título más importante del PSG, pero no se mostró conforme:

“Ahora toca pensar en el Mundial de Clubes y en reforzarnos. Nos encantaría que esto se convierta en un ciclo, pero gestionar el éxito es más difícil que alcanzarlo”.